Brotes para ensalada: cómo sacarles partido en casa

Los brotes para ensalada han cambiado mucho: ya no se trata solo de soja o alfalfa germinada. Los microbrotes se cultivan con luz, en sustrato, y se cortan y cortadas cuando sacan sus primeras hojas, con sabores mucho más marcados.

Conviene conocer el papel de cada una. El guisante es dulce, crujiente y con zarcillos rizados; el cilantro aporta frescor cítrico; la albahaca verde o morada es perfecta con tomate, queso o pasta; y el amaranto pone el color, un magenta intenso.

Una regla sencilla para combinarlos: mezcla un sabor suave, uno con carácter y uno que aporte color. Por ejemplo, guisante con rábano y amaranto sobre una ensalada de hojas tiernas con un aliño de limón. Si no quieres complicarte, una tarrina de mezcla hace el trabajo por ti. Puedes ver variedades sueltas y mezclas en [ANCHOR1].

En cuanto al precio, una tarrina pequeña da para bastantes platos, porque se usan como acabado y no como base. Lo que sí importa es la frescura: cuanto menos tiempo pasa entre el corte y la mesa, mejor. Consérvalos click en la nevera en su envase, y sácalos solo cuando vayas a usarlos.

En hostelería se piden en formatos más grandes y con envíos fijos cada semana, pero para casa con una o dos tarrinas es suficiente. Toda la información está en [ANCHOR2].

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